Estudio de las Ciencias:
Los conceptos
científicos tienen su nacimiento en la filosofía inventada por los griegos.
Fueron los inventores – en el sentido de la palabra descubrir – los
descubridores de la razón, los que descubrieron que con la razón, con el
pensamiento racional, se puede hallar lo que las cosas son, se puede averiguar
el último fondo de las cosas.
Para
ilustrar lo que digo, pasare a narrarles brevemente como los conocimientos del
mundo de la ciencia, han nacido gracias a la imaginación humana:
Demócrito, filósofo griego que existió 500 años antes de
Jesucristo. Se pregunta por qué existen cosas que teniendo el mismo largo, ancho
y altura pesan diferente?. Por qué existen cosas que las puedo romper con
facilidad y otras no.
Demócrito, utilizando la manipulación de objetos, diseñados
con las características señaladas arriba. Constata los pesos diferentes.
Y luego utilizando la imaginación, visualiza
que todas las cosas deben tener “puntos”, cada punto es del mismo tamaño.
Para que una cosa pese más que la otra, es por que debe
tener mayor cantidad de puntos. Si existen cosas que las puedo romper con
facilidad es por que sus puntos, que son invisibles al ojo humano, están más
separados y las cosas que no puedo romper, es por tener sus puntos más
apiñados, más juntos.
Y Demócrito señala que cada punto tiene por nombre la
palabra átomo!!!!. 500 años antes de Jesucristo!!!.
Para comprender se debe pensar, sentir y experimentar.
Modelo de aplicación para el estudio de las
Ciencias:
1.
Identificamos el tema de interés.
2.
Estudiamos las características
generales y específicas del objeto e identificamos la variable que protagoniza
el proceso.
3.
Asumimos al objeto de estudio como un
personaje que se desenvuelve en determinado espacio; señalamos sus “emociones”
más frecuentes, sus posibles estados de ánimo, sus actividades preferidas tanto
como las que rechaza, sus relaciones y vivencias.
4.
A partir de estos datos, escribiremos
un texto o un cuento que nos familiarice con el mundo del objeto en estudio.
Modelo de Aplicación:
Tema: El Cerebro en acción.
Desde
que el científico Golgi nos descubrió, nos llaman “neuronas” a todas las
células transmisoras de los antojos del cerebro.
Yo
soy una neurona asociativa de un cerebro femenino de kilo y ciento cuarenta
gramos de peso y unos años de uso. Formo parte de una familia de cien millones
de neuronas (como se imaginarán, casi no nos conocemos). Somos de tres tipos:
las receptoras, las ejecutoras y nosotras las asociativas, que estamos
dedicadas a integrar los impulsos de todas las demás neuronas, razón por la
cual ocupamos la mayor parte del cerebro.
Esperen!,
en este momento siento que se aproxima un mensaje. Viene como siempre, muy
acelerado, a 320 kilómetros por hora a través de un cable axónico de un metro
de longitud, que pertenece a una neurona con la que siempre hago enlace. Ya
hicimos “sinapsis”, lo cual quiere decir que cada vez que nos conectamos
intercambiamos nuestras moléculas y modificamos rápidamente nuestra química. Yo
me llevo su potasio y ella se lleva mi sodio.
Acabamos
de codificar la palabra “cuadrado”. Es la vigésima segunda vez que me conecto
de esta forma en el día. La conexión “cuadrado” es muy frecuente aquí. Es
una de las palabras más codificadas por
este cerebro. Ahora el mensaje acaba de pasar al área verbal del organismo.
Descanso.
Emergencia!,
entramos en estado de alerta, estamos preparadas para la conexión. El organismo
acaba de pisar un vidrio con la planta del pie descalza. Los nervios, con su
ejército de axiones y dendritas comandados por la médula espinal, están
transmitiendo a lo largo del cuerpo numerosos impulsos. Mielina, una sustancia
muy especial, aumenta la velocidad en emergencia como esta. El reflejo de
retirada ya ha sido enviado y el pie del organismo se levanta, rápidamente,
mientras yo – en conexión con la zona del lenguaje y el sistema límbico –
proceso un grito de dolor al ver el pedazo de vidrio clavado en la planta del
pie de mi organismo.......
El reconocido físico nuclear peruano, Modesto Montoya señala
que en los colegios te explican como resolver los problemas pero no te plantean
problemas para pensar y resolverlos tú mismo. Uno se acostumbra a que la
solución viene de otro que sabe más en vez de pensar que uno mismo lo puede
resolver.
La
ciencia y la tecnología es básicamente la curiosidad, la invención, el ingenio,
la innovación, la creatividad. El estudiar ciencia es incentivar la creatividad
porque la creatividad es como el músculo, si uno no lo entrena, simplemente
desaparece. Se debe enseñar a pensar.
Este
entrenamiento se da con experimentos y problemas tecnológicos. Por ejemplo, al
estudiante se le hace llegar una manguera y un balde que contenga agua y se le
dice que necesito que con esa manguera extraiga el agua del balde al jardín sin
chupar, solamente usando las manos.
Esto
si es un problema que les enseña a pensar. El estudiante lo tiene que resolver
sin la intervención de nadie. Después de dos horas, algunos se amargan y rompen
todo, otros persisten y uno de cada veinte logra hacerlo.
Veamos
el siguiente problema: que cuelguen de un imán 20 clips unidos. Normalmente
llegarán a colgar entre siete y ocho, pero de ahí para adelante se caen. Pero,
al resolverlo sólo, se comienza a pensar e intentar todas las ideas para
acercarse a la solución: se exige, sopla, frota, en fin. Eso estimula la
creatividad.
En general, el estudio de la Ciencia necesita de un ambiente
apropiado, de tal manera que se familiaricen con los laboratorios para aprender
como jugando.
La Ciencia y los Niños
Son
los padres del niño que lo iniciarán en
observar cómo es el comportamiento de la naturaleza:
·
El fenómeno del día y la
noche.
·
Las estaciones: En que
ángulo ingresa el rayo de sol a nuestras casas en el mes de Enero, Mayo, Julio,
Octubre, Diciembre...
Lo que se busca es que el niño
inicia el camino para comprender el mundo donde vive: Qué significa vivir en
sociedad?












